Argentina es uno de los principales exportadores mundiales, tanto de aceite de soja como de girasol. Ambos productos han adquirido relevancia en los mercados internacionales, produciéndose en los últimos años cosechas récord que afianzaron la colocación de estos productos en el exterior. No obstante ello, durante los próximos meses las variables fundamentales del mercado podrían presentar una leve tendencia bajista, debido a diversos factores, entre ellos, el incremento de la siembra de oleaginosas en Estados Unidos, el temor por la gripe aviar, la gran competencia de los aceites en los mercados sudamericanos –principalmente entre Argentina y Brasil-.
Para el caso del aceite de soja, las exportaciones se colocaron por debajo del rango esperado en 2005. El comportamiento de los mercados es imprevisible, y puede incurrir en movimientos fluctuantes que afectan las previsiones de cualquier plan exportador, ya que la cotización del oro, la plata y el petróleo suele afectar y generar un efecto de arrastre en la evolución de la soja y sus productos derivados. De todos modos, si se conforma la siembra actual, aún con rindes promedios más bajos, se podría llegar a una relación stock/consumo de 30% para la campaña 2006/2007, la más elevada desde la temporada 1985/86. Para esta época, las ventas de exportación sudamericanas se tornan agresivas y recurren a fuertes descuentos para hacer más atractivas sus ofertas y conquistar mercados. De cualquier modo, las posibilidades de alzas estarán sujetas a novedades en el plano internacional.
Respecto del aceite de girasol, las cotizaciones de los aceites vegetales en la plaza de Rotterdam y en los principales puertos exportadores, mostraron fuertes alzas en el último año. Las máximas estuvieron en el orden de 7% para el aceite de girasol y de colza. En su última cotización –abril de 2006-, el aceite de girasol aumentó 35 dólares cerrando a 650 u$s/t (615 quincena y 605 mes anterior). Se puede concluir que los precios de los aceites vegetales mostraron cambios alcistas, sin observar bajas en ningún aceite y plaza. Sin embargo, los precios deberían mantenerse en ese rango para avalar las ganancias. De acuerdo con Oil World, los precios mundiales de los oleaginosas continúan presionados por una importante oferta. La producción mundial de oleaginosas 2005/06 alcanzaría un récord de 384,7 millones de toneladas (377,7 año anterior) y superaría al consumo en 6 millones.
Entre los aceites vegetales, el aceite de soja podría verse beneficiado en el corto plazo por el notable aumento del biodiesel –como ocurre con el azúcar-. El aceite de girasol también se debería beneficiar de esta tendencia favorable, más allá de la importante oferta a nivel mundial. En síntesis, según la información proyectada para el segundo trimestre de 2006, la demanda de los aceites vegetales se incrementaría reduciéndose los stocks y aumentando la demanda del aceite de soja y de girasol, por lo cual los precios podrían llegar a fortalecerse a mediano y largo plazo.
No se debe olvidar que la cadena oleaginosa de molturación y fábricas de aceite de girasol forman parte de la cadena de valor del cultivo y lograr una reducción de costos es muy importante para mantener su ventaja competitiva en el mercado. Por otra parte, los exportadores argentinos deben aprovechar esta oportunidad, ya que nuestro país es referente y líder de las exportaciones de aceite de girasol.
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